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martes, 30 de septiembre de 2014

¿Sexo y sexualidad significan lo mismo?

El sexo hace referencia al conjunto de características anatómicas y fisiológicas que hacen diferente al hombre de la mujer. La sexualidad se refiere a las características de comportamiento que hacen parte del género de la persona dentro de una cultura particular.

Definirse asexual en un mundo sexualizado 
Las personas que sienten atracción física escasa o nula hacia los demás, y quieren y pueden vivir sin sexo, se definen como asexuales. Estos evitan intercambiar fluidos ya que no sienten placer en la práctica sexual y expresan el amor sin necesidad de mantener relaciones sexuales. Su intimidad la expresan de una forma más platónica y se diferencian de quienes eligieron el celibato.  
 
El miedo a la diferencia 
 
Aunque en la actualidad hay mayor aceptación a tendencias sexuales diferentes a la heterosexualidad todavía se evidencian rechazos en muchos sectores. Hoy en día, para muchas personas mayores de 45 años es más difícil aceptar otras tendencias. a diferencia de las personas menores de cuarenta. En el contexto urbano existe más empatía pero debido a muchas décadas de considerar a las conductas homosexuales como anormales o pervertidas todavía existen personas con estas perspectivas.  
  
¿Hasta dónde es sano el sexo sin compromiso?
 
«Desde mi experiencia clínica he podido observar que a corto plazo se puede encontrar el placer buscado. No obstante, culturalmente hemos sido formados para la vinculación afectiva y es probable que exista culpa, tristeza e incluso ansiedad en el mediano plazo», asegura Camilo Arbeláez, especialista del Centro de Psicología Clínica Transformando Experiencias. Suele suceder que una de las personas involucradas en una relación sin compromiso no está convencida y lo permita por temor a perder al otro. Además establecer una relación sin compromiso por mutuo acuerdo no limita la posibilidad de generar sentimientos. El deseo de ser valorado y amado por otro es algo que venimos aprendiendo y al no conseguirlo sentimos una gran frustración. 
  
Los factores ambientales y la sexualidad

 
a. Los modelos de aprendizaje en los diferentes contextos sociales -padres, hermanos, familiares cercanos, pares y medios de comunicación- ejercen un papel modelador sobre las personas. A partir de lo que observamos en hombres y mujeres entendemos cuál es el rol masculino y femenino en la sociedad en la que nos desenvolvemos.
  
b. Las instrucciones que las personas ejercer sobre otros influyen en la expresión de nuestra sexualidad. Por ejemplo, una persona que creció en un contexto familiar machista, probablemente va a demostrar comportamientos machistas, ya sea hombre o mujer. 
  
c. Es probable que las conductas que son reforzadas o premiadas se repitan, mientras que las que son castigadas, se disminuyan. Por ejemplo, un hombre que reciba burlas u ofensas cuando le ayuda a las mujeres en temas domésticos, probablemente en una próxima ocasión permita que las mujeres se encarguen de todo.


sábado, 19 de julio de 2014

Entre tú y yo. La Asexualidad

Hola de nuevo queridos amigos y amigas, aquí os dejo la segunda entrega de nuestro programa esta vez dedicado a la asexualidad. Esperamos que os guste y que os animéis a participar escribiéndonos o enviando vuestros clips de audio a cary.kary2@gmail.com. Gracias y un sentido abrazo.
Descargar

lunes, 23 de junio de 2014

Entre tú y yo



Descargar mp3: P01 Entre tú y yo

Hola amigos y amigas. Este es el primer programa de los muchos que esperamos hacer para vosotros y con vosotros. En esta ocasión el tema es la Demisexualidad dado que es uno de los que más dudas suscita y sobre el que más me comentáis en este blog. 
Para hacernos llegar vuestros comentarios, así como para participar en próximos programas, podeis escribirnos o enviar vuestros clips de audio a: cary.kary2@gmail.com
Esperamos que sea de vuestro agrado.

miércoles, 4 de junio de 2014

Anorexia sexual

El sexo es una de las actividades humanas más naturales, se encuentra dentro del código genético como una forma de supervivencia, sirve como herramienta de conocimiento personal y se practica a placer por millones de personas en el mundo; pero, no todas sienten deseos de hacerlo.
Desde la década de los setenta, se comenzaron a realizar estudios en Europa y Estados Unidos sobre un sector de la población que poco a poco comenzaba a hacerse más notorio: aquéllos que padecían anorexia en su sexualidad.
Así se definió a la condición en la que las personas dejan de sentir deseo sexual o no lo desarrollan al igual que los demás. Asimismo, casi siempre llegan a sentir rechazo hacia cualquier tipo de contacto de tipo carnal.
De esta forma, el término «anorexia», que técnica y etimológicamente se define como “falta de apetito o deseo”, no sólo se aplicó en personas con pérdida o ausencia de apetito alimenticio, sino que también se adecuó a quienes tenían los mismos síntomas en el plano sexual.
NO ES ASEXUALIDAD
Gran parte de los especialistas coinciden en que el diagnóstico de la anorexia sexual no es sencillo, pues frecuentemente se le confunde con otros padecimientos físicos o psicológicos, que en realidad forman parte del cuadro de síntomas.
También es necesario aclarar que la anorexia sexual es diferente a estados como el celibato o la asexualidad, pues en el primer caso se trata de una determinación consciente (ya sea por cuestiones morales, religiosas o personales) y en el segundo de una orientación, esto según aclaran terapeutas y médicos especialistas.
Existen algunos puntos básicos que las personas sexualmente anoréxicas manifiestan normalmente, tales como un temor aparentemente inexplicable al contacto íntimo, distorsiones graves sobre el propio cuerpo y evasiones constantes a cualquier tema relacionado con la posibilidad de la intimidad, tanto en círculos sociales como en el plano de las parejas.
“Es un tema relativamente nuevo. En el ámbito profesional, sabemos que es más común de lo que se pensaba antes, y que se tiene que abordar el problema de una forma integral, es decir, valorar los aspectos de salud, antecedentes familiares y hasta la situación sentimental con la pareja. Todo eso nos podría brindar un diagnóstico más certero”, asegura el psicólogo Francisco Méndez.
El especialista indica que actualmente la anorexia sexual o «apatía sexual» (conocida popularmente), afecta a por lo menos el treinta por ciento de las mujeres del mundo en algún momento de sus vidas, mientras que en el caso de los hombres, la cifra ronda entre el quince y veinte por ciento.
En gran parte de los casos, el fenómeno se manifiesta en diversas edades sin algún patrón en específico, sin embargo, los rangos todavía son tema de discusión entre la comunidad médica y psicológica de todo el mundo.
‘QUIERO ESTAR SOLO’
Los motivos por los que este singular padecimiento aparece entre las personas, también son objeto de estudio desde hace varios años. No obstante, se sabe que entre los factores que favorecen su generación, se encuentran los episodios sexuales violentos, relaciones sentimentales negativas, traumas familiares e incluso aspectos como el entorno social.
Quien padece de anorexia sexual opta por evitar los encuentros sexuales a toda costa, poniendo pretextos a la pareja, cambiando de habitación o hasta adoptando una actitud defensiva si es que se trata de penetrar en el espacio personal. Es preciso recordar que los afectados tendrán en la mayoría de los casos una mentalidad cerrada e inflexible.
También, se tiende a descuidar el aspecto personal de manera intencional, se evita el aseo diario y las salidas a sitios públicos se vuelven menos frecuentes, esto por temor a que alguna nueva persona pueda mostrar interés en acercarse y entablar nuevas relaciones. Al final siempre se buscará la soledad.
Las pláticas, chistes o hasta anuncios comerciales de contenido sexual, por mínimos que sean, representarán un ataque contra el estado de ánimo del anoréxico sexual: el entorno ejercerá de esta forma una presión importante.
“Los efectos de este padecimiento son tan reales que, en el caso de las mujeres, la penetración se vuelve casi imposible, causa dolor y molestia; hasta los besos son vistos con repulsión. En el caso de los hombres, los nervios y el miedo se hacen presentes de una manera fuerte; simplemente no hay deseo sexual, no existe”, asegura Francisco Méndez.
¿SOLUCIONES?
Una vez que se ha identificado algún síntoma de la anorexia sexual en algún familiar, se le debe de canalizar con un especialista cuanto antes, pues el rechazo social y la presión del mismo padecimiento, pueden hacer más graves algunos aspectos como la depresión o la ansiedad, generando mayores complicaciones.
Romper los círculos de tensión con meditaciones, retiros espirituales, viajes de vacaciones o terapias alternativas, pueden servir como auxiliares al tratamiento profesional de la anorexia sexual en casos moderados, pero cuando la persona ha sido abusada y cuenta con traumas importantes, será solamente una terapia médica o psicológica la que pueda apoyar a la persona afectada.
Más allá del papel de la familia, la pareja y las amistades, la voluntad propia de terminar con la anorexia sexual será determinante en el proceso de terapia, aunque una “cura total e inmediata” sea imposible, sí existen maneras de recobrar la calidad de vida y recuperar gran parte del deseo perdido a la hora de ir a la cama y tratar de tener intimidad.
Fuente: www.elsiglodedurango.com.mx
http://eju.tv/2014/05/anorexia-sexual/

domingo, 18 de mayo de 2014

No me gusta el sexo

Aquí os dejo una nueva entrevista radiofónica de Lucía Lietsi para La 1260 de México. Fortuna Dichi nos habla de sexo y entrevista a Lucía sobre su novela. Espero que os resulte tan interesante como a mí.
pincha aquí

lunes, 5 de mayo de 2014

La cuarta orientación sexual

Puede sonar curioso y quizás a muchas personas, incomprensible. Pero la sexualidad humana es tan abierta y amplia, que sabemos que puede ser algo totalmente natural.
Anthony Bogaert, profesor asociado de la Universidad de Brock, Canadá, publicó un libro recientemente, abordando las características de esta tendencia sexual que lo denominó “Understanding Sexuallity” (Comprendiendo la sexualidad). Allí describe un trabajo en el cual analizó 18.000 casos en Reino Unido, como parte de un estudio del cual el 1% le reveló no haber sentido atracción por ninguna persona, de ningún género.
Se trata de una orientación que no ha sido investigada en profundidad y de la cual no se posee demasiado análisis. Bogaert explica que se la suele confundir con desinterés sexual o con frustraciones, pero no concluye que esto sea el motivo de ser asexuado.
Más información
El Sitio web Asexual Visibility and Education Network (“Red para la educación y la visibilidad de la asexualidad”) -ya cuenta con 50.000 miembros- brinda mayor información acerca de la Asexualidad, y explica cómo la intimidad de la pareja puede entenderse desde otra perspectiva y no solamente como algo sexual.
Desde la organización describen a la asexualidad como “la falta de atracción sexual. Los asexuales en general son muy diferentes los unos de los otros: algunos sienten atracción romántica, algunos no. Algunos sienten excitación física, algunos no. La asexualidad no es lo mismo que el celibato. El celibato es una decisión de abstenerse de la intimidad sexual, mientras que la asexualidad es una orientación que consiste en la falta de atracción sexual.”
Por su parte, el escritor Javier León publicó su libro “Asexualidad, ¿se puede vivir sin sexo?” en la cual indica “Ser asexual es sólo una condición más, no tiene ningún mérito ni posee ningún atributo o valor especial. Es sólo una opción que debe llevarse sanamente, lucidamente, naturalmente”.
Pero no se trata de la única publicación que describe esta orientación. “Diario de una asexual” es la primera novela en español, que narra en primera persona las vivencias. Un retrato autobiográfico de Lucía Lietsi. Un tema interesante que nos sigue demostrando la amplitud de la sexualidad humana.
http://www.lr21.com.uy/mujeres/1171174-asexuales-la-cuarta-orientacion-sexual

lunes, 14 de abril de 2014

Diarios de Asexualidad



Las personas asexuales, entre el 1 al 5 % de la población, sienten escasa o nula atracción física hacia los demás. Quieren y pueden vivir sin sexo. Están totalmente desinteresados por el sexo y el contacto físico y lo relacionado con ello no es lo suyo. Y evitan intercambiar fluídos. Se puede entender que su forma de identidad sexual difiere de las conocidas heterosexuales, gais y lesbianas y sienten el amor de otra forma, sin necesidad de mantener relaciones sexuales ya que no viven con ese deseo, no obstante experimentan y viven sintiendo amor, eso sí, es como la necesidad de expresar amor compartiendo intimidades personales, como si fuera en parte del tipo del amor platónico. Se diferencian también de los que eligieron el celibato. En conjunto puede afirmarse que en la humanidad, la gran diversidad de posicionamientos en este tema lleva a las parejas a disfrutar de una o algunas relaciones de toda índole, ello está en función de las leyes personales, cada persona un mundo y esto también aplicado a las parejas. Las personas asexuadas no están enfermas y no se debe su actitud a aspectos religiosos o morales. En la red, están formando comunidades como la 'Asexual Visibility and Education Network (AVEN)'. El investigador Anthony Bogaert, de la Universidad de Brock (Ontario, Canadá), 2004, afirmó que entre el 1 al 3% de la población son personas asexuadas después de entrevistar a unas 18.000. Sin tener problemática con el sexo, estas personas, prefieren las relaciones tipo más sentimentales y ello sí contempla el compartir necesidades afectivas. Se ha señalado como la primera revolución sexual del siglo XXI. Normalmente son personas que sí se enamoran aunque no necesitan del coito, comparten actividades, gustos, aficiones e intereses. Incuso en ocasiones se ha confundido con personas que sí sufren del deseo sexual hipoactivo pero esto es diferente. Cuando se forma una pareja de sujetos asexuados, sí se cuenta con que ambos esperen lo mismo, ya que si uno de ellos sí necesitara contacto sexual, o bien se diluye la pareja o vive una situación de frustración permanente o soluciona por otro lado. En contraste, la sociedad de hoy presenta una hipersexualización, todo lo que se mueve en la sociedad, tiene que ver con ello, y más desde que se apoderó el marketing del mundo del erotismo y la sexualidad, parece que lo relacionado con la manipulación social, a todos los niveles, está relacionado con el sexo. Actualmente el conocimiento y divulgación de esta tendencia es muy necesaria para evitar errores que se pueden generar al construir los otros tipos más estándares de parejas, puesto que como se observa en la sociedad existen múltiples parejas que se construyeron en la creencia de que sí tendrían relaciones sexuales con una cierta frecuencia pero más bien entre ellos la sexualidad está ausente. Y sí es cierto que existe un número elevado de mujeres que sienten y actúan como si fueran realmente asexuadas puesto que su amor ha sido a crear una familia y a compartir relaciones con el menor roce posible, nada más que cuando era imprescindible y sin prácticamente ganas, para tener contento (o creían que así era) al marido, probablemente pensando en mantener la estructura familiar. En resumen, ante las evidencias de lo diferente o lo nuevo queda el respeto, la ampliación de la mente y sobre todo asimilar que el mundo y la sociedad está sufriendo una rápida transformación y los cambios no tienen por qué ser malos o peligrosos. Una vez más, ante lo nuevo, existen desacuerdos en cuanto a la clasificación, y la necesidad de buscar factores causales, probablemente para tratar de definirlo como enfermedad, ya se empezó a oír, como ocurrió en su momento con la homosexualidad. A veces es difícil asumir que lo diferente no tiene obligatoriamente que ser consecuencia de enfermedad. (*) Psicóloga Isabel Calle Santos*